La dehesa es un ecosistema creado por el humano a partir de los bosques primitivos de encinas. El cerdo ibérico ha formado parte del paisaje de Extremadura desde la más remota antigüedad. Esta tradición se ha mantenido a lo largo de la historia, conservando y mejorando una raza que constituye un auténtico tesoro genético, un animal perfectamente adaptado al ecosistema de la Dehesa.

Con cerca de un millón de hectáreas la dehesa constituye un paraíso ecológico en Extremadura, que permite una explotación equilibrada y no abusiva de los recursos naturales, y del que forman parte el hombre, cerdo ibérico y las encinas.

En el año 1990 surge la denominación de Origen Dehesa de Extremadura cuya diferencia principal con otras denominaciones de origen es que ésta solo puede producirse a base de animales procedentes de dehesas de Extremadura, como es el caso de Señorío de Olivenza, donde se seleccionan a los mejores animales.